Situación inicial: piel con acné inflamatorio activo, brotes recurrentes en mejillas y mentón, textura irregular y marcas postinflamatorias visibles.
Tras una valoración personalizada, se diseñó un protocolo seborregulador y calmante, enfocado en equilibrar la microbiota cutánea y reducir la inflamación, utilizando cosmética de baja carga tóxica.
Evolución tras 6 sesiones. La piel muestra una reducción visible de los brotes activos, menos enrojecimiento y una textura más uniforme. Las marcas se perciben progresivamente atenuadas.
Acompañamos cada proceso respetando el equilibrio natural de la piel.